Hola, una vez más me encuentro aquí con una misión. O eso me gustaría decir, la verdad es que en esta oportunidad simplemente quiero escribir los pensamientos que pasan por mi mente.
Inicie este Blog con muchas ganas de escribir, con la finalidad de poner en palabras mis pensamientos y opiniones, pues, en mi día a día, casi no hablo de ellos. Por una parte, le escribo a quien haya leído las publicaciones anteriores, sin duda habrán notado que la última publicación fue el 20 de febrero de este 2026, así es, no me olvido de la fecha.
Actualmente es 31 de mayo del 2026, estoy empezando a escribir esto a las 8:04 AM. No se si deba dar toda esta información, pero, la verdad es que no he dormido nada, pues, no he podido dejar de pensar en algo.
En estos meses de inactividad por así decirlo, por que, la supuesta cuarta publicación y la quinta ya están hechas, solo que no las he publicado, el motivo es algo que yo denomino “La regla del tercer capitulo”, si bien esto se conoce como una regla para series, donde uno como espectador evalúa lo que esta viendo, si llama tu interés, la trama te engancho o si sientes que el resto será una pérdida de tiempo. Eso es exactamente lo que ha estado en mi mente estos últimos meses.
Para poder entender mejor lo anterior, deberé explicar un poco de como funciono. En mi vida siempre me he llamado una persona que por lo general es muy racional, nunca hago algo solo porque sí, todo lo que hago tiene un fin o sino, no lo hago, pero, creo que solo es una forma de escudarme de ciertas preocupaciones.
Así que yo siempre me basaba en ese principio, “La regla del tercer capitulo”. Cada cosa que hago, tomo ese período de prueba, hacerlo tres veces, si funciona bien y sino también esta bien. Pero, haciendo memoria, hace cuanto tiempo llevo haciendo eso… Hago algo, llego a la tercera vez y lo dejo… creyendo dentro de mi que era algo racional, que analizaba las consecuencias y según mi determinación era mejor no hacerlo más.
Bueno, estos meses me he estado cuestionando mucho a mi mismo, realmente estoy siendo racional o simplemente estoy huyendo de algo. Al principio no tenía una respuesta clara, así que eso hizo que todos los cimientos de lo que yo creía que era, se esfumaran… de hecho, ya había partido este Blog hablando sobre mis problemas de identidad.
Además se acerca junio, un mes que es muy raro para mí, porque lo único que deseo es que pase lo más rápido posible, ojala pudiera saltármelo, pero, esta vez decidí enfrentar estos pensamientos y ver que me pueden decir.
Creo que seré reiterativo, pero, esta vez no solo me encerré a pensar, sino que también, me cerré de todo, no he visto casi nada de redes sociales, y si lo hago, es porque alguien me pidió que viera algo.
Con todo esta análisis que me he hecho a mi mismo, no es que le tenga miedo a empezar algo nuevo, en mi vida he probado muchas cosas, estuve en el club de ajedrez, tenis, ping pong, atletismo, hasta la magia. Pero, en ninguno dure mucho tiempo, así que el motivo debe ser otro…
Esto me llevo a recordar mi pasado, algo que no me gusta hacer mucho, pues, en la mayoría de los recuerdos estoy completamente solo, aunque hubiera gente a mi alrededor. Uno de ellos es del club de tenis, algo que me motivaba, pero, una vez hubo una reunión de padres, debían ir a firmar un permiso para ir a entrenar a canchas de arcilla, yo estaba emocionado, le dije a mis padres… pero, ninguno de los dos fue, la excusa de mi padre trabajo, mi mamá se le olvido… no recuerdo haberme molestado en ese momento, pero, desde ese día deje el tenis… incluso ahora que lo quiero retomar, es lo primero que se me viene a la cabeza.
Para mi yo de niño, era algo normal ser olvidado, no tener la atención de nadie, no ser escuchado, solo era un niño me decía a mi mismo, porque tendrían que tomar mi opinión en cuenta, solo debía tener buenas notas, pero, viéndolo de otra manera, creo que ese tipo de pensamientos me daño mucho.
Después del club de tenis, fui a tres clases de ajedrez, luego a tres clases de ping pong, y tres clases de atletismo… pero, ahora creo que lo dejes, antes de que me empezaran a importar, pues, si después lo dejaba, no sentiría ese vacío que sentí la primera vez, para mi yo de doce años, era una respuesta más lógica.
Con el club de magia fue distinto, fui durante todo un año, hice compañeros y disfrutaba, tanto, que una persona tan introvertida como yo, se subió al escenario para un show de magia, donde el mago era yo, me sentía feliz… pero, el tiempo pasa, y la escuela tiene obligaciones, yo estaba en una escuela de enseñanza media, donde en tercero y cuarto medio, iba dos días a trabajar a una empresa relacionada a lo que estudiaba. Aquí ya tenía 16 a 17 años.
Dicho lo anterior, aquí empecé a hacer lo que mejor hago, ser invisible, me aleje de todos, incluido la magia, pues, si lo empezaba a dejar antes, de que tuviera que despedirme de todo, sería mucho más fácil dejarlo… el resultado actual… me tiemblan las manos cada vez que intento hacer algo de magia con cartas…
Porque cuento todo esto, pues en mi corto análisis de mi mismo, puedo inferir tres cosas de mí. Una le tengo miedo al fracaso. Segundo miedo al compromiso. Tercero miedo a la pérdida.
Si analizo el miedo al fracaso, creo que es el menor de mis males, siempre he creído que el fracaso es el mejor maestro, debes caerte para aprender a levantarte, esa siempre ha sido una de mis reglas… aunque siempre existe un miedo, se puede uno sobreponer.
Pero, si analizo el miedo al compromiso. Siento que es lo que más me cuesta, actualmente tengo un solo amigo, de todas las personas que he conocido en mi vida, no tengo relación con primos, primas, tíos, tías, sobrinos, abuelos, nada… solo mi hermana, madre y padre… nunca he tenido pareja, eso solo es en relaciones humanas. Pero, junto a eso, tampoco me gusta asumir cargos de liderazgo, pues, siento que quizás no vale la pena el esfuerzo, si luego todos se va a ir… creo que prefiero mantenerme con opciones a tomarlas realmente.
Miedo a la pérdida. Hay algo que siempre he odiado sobre los signos zodiacales, yo soy cáncer, aparte de la broma de que tengo cáncer, es que dicen que los cáncer son sentimentales o que son sensibles. En parte lo odio porque tienen mucha razón, la última vez que llore abre tenido unos doce años… pero, luego aprendí a llorar cuando me convenía y usarlo a mi favor, para actualmente no llorar… y es verdad, le temo mucho a la pérdida, todo lo que hago, siempre lo hago de corazón, esperando los mejores resultados, pero, la vida me enseño que aunque haga algo bueno, siempre termino separando a todos… es por eso que me encerré a mi mismo en mi caparazón, si nadie entra, no habrá miedo a una pérdida, porque no habrá nada que perder.
Siempre me digo, si las personas realmente me conocieran de verdad… posiblemente, no tendría a nadie a mi lado… así que como buen actor, solo debo actuar como todos esperan que lo haga, lo malo de eso, es que ya me estoy cansando de actuar, y a veces se hace difícil mantener el papel, cuando veo que cada cosa que digo solo genera lo contrario. Al que siempre me digo, el peor mal de un mentiroso es olvidarse de las mentiras que ha dicho. Eso soy exactamente yo desde hace un año… me olvide de todas mis mentiras, de todas mis caretas… de la vida que creía que tenía tan controlada…
Pero, no quiero irme más del tema, como influye todo lo que dije a este Blog, pues… en todo, practicamente.
Desde niño aprendí la mejor estrategia para reducir el dolor emocional. Alejarme voluntariamente, si nadie me quería cerca, tampoco me iba a esforzar, solo debía mantener la apariencia de que todo estaba bien.
Así lo hice cuando mi madre empezó a trabajar, o cuando mi padre que estuvo bastante ausente por trabajo, y le empezó a prestar más atención a su ahijada. Cuando a nadie más le importo mi pasión por el tenis. Cuando en mi último año de educación básica o primaria, me aleje del único amigo que tuve, para luego no hablarle más. Cuando deje la magia. O en mis cumpleaños, cuando por primera vez invite a compañeros de curso y no vino nadie. En mis cumpleaños de adolescente invitaba a mis tíos, pero, llegaban todo borrachos. Ahora que lo pienso, no tengo ningún buen recuerdo de algún cumpleaños.
No quiero dar lastima aquí, aunque lo más probable es que quien lea esto, pueda creer eso, pero, siendo completamente honesto, creo que es lo deberían sentir. Creo que jamás había explicado un poco de mi pasado de esta forma, en parte se siente liberador.
Pero, en otra, siento que este blog, expone mucho de mi. Por primera vez en años, estoy siendo lo más sincero que puedo ser. Así que puedo admitir, que temo que esto nunca sea leído, temo que este único escape que tengo de mostrar algo verdaderamente mío se muera, pero, a su vez, temo comprometerme a hacer esto… por que, si me encariño con esto, y por algún motivo tenga que dejarlo como todo lo demás… podre soportarlo… hace cuanto que no dejo que algo realmente entre en mi y se quede…
Se que cada historia tiene un final… y yo, no he querido escribir mi historia, lo que intento cada año es borrarla, hasta que ya no quede nada… ese era mi deseo, que todo aquel que conocí me olvide, porque, así… no tendría que preocuparme por nada… simplemente desaparecer, cuando sepa, que mi ausencia nadie lo notara…
Este blog sería parte de esa historia que quiero borrar, pero, ahora quiero que quede público. Ahora que lo pienso bien, antes nunca pude definirme bien, ahora diría que soy una persona que siente los vínculos con bastante intensidad, incluso con historias, rutinas y proyectos. Y fue esa sensibilidad que hace que siempre me quede a unos pasos de la partida, dejando que todos solo sepan la superficie de quien realmente soy.
Ahora solo me hago las preguntas de si mi estrategia… ¿realmente me ayudo? ¿O me hizo perder momentos que hubiese querido recordar a dia de hoy?
Creo que aun es muy pronto para esa respuesta, pero, quizás en un futuro la pueda responder. Pero, por primera vez en mucho tiempo, romperé “La regla del tercer capitulo”.
Para terminar, solo diré gracias a la persona que se haya tomado la molestia de leer todo esto que escribí. Así que me disculpo, por que solo escribí, esto no tendrá corrección ni nada.





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